Cuando me dijeron que vendría a verte y estar contigo, entre tus brazos, me puse muy feliz. ¿Sabes?, no esperaba ser tan bienvenido. Preferí nadar y ser libre entre tus entrañas. Navegar un mar tranquilo, limpio y muy mío. Sin pensar que nada ni nadie podría dañarme.
Y así han transcurrido 38 maravillosos días más. No era para menos. Supe también de tus lágrimas, de tus desesperanzas, de tus desánimos por momentos que me entristecieron, ¿pero sabes? No me dí por vencido. Y en la mesa de año nuevo cuando dijiste que vendría, pues me puse supercontento, y no sé que razón tuviste para llorar, cuando lo que más deseaba era ser feliz…
Fueron por detalles sensibles que te echaste a llorar, y llorar, pero yo creí que serías más feliz…luego de que papá te dijo que estuvieras tranquila, tú te calmaste, un poco más. Entendí que sólo eran sus palabras las que te calmaban, y yo aprendí.
Cuando nos quedamos juntos en el campo, y empezabas a hablarme desde ya, entendí que nuestra vida sería así siempre, el uno para el otro y siempre, diciéndonos nuestros propios secretos…compartimos muchos, que digo yo, tantísimos que no puedo ya recordarlos. Sin embargo, no hago otra cosa que seguir pensando en ti.
A pesar de todo, nuestros momentos juntos fueron inolvidables, juntos siempre, yo en ti y tú en mí. Admiré tu fortaleza y tus pensamientos claros, tus ideas, tu valor para enfrentar las cosas…y supuse que ello, te haría más libre, más feliz.
Y como siempre hay un “pero”, lo más probable es que empiecen a preguntarnos de ¿dónde? o ¿cuándo? Y ¿cómo ocurrió? Que yo estoy contigo ahora. No cabe duda que seguirán siendo interrogantes que jamás nadie sabrá, porque no quiero que lo sepan.
“No ves! , que es ¿nuestro secreto? ¡Imagínate!, yo sin poderte ver y tú sin saber lo que te estaba diciendo, en verdad. Así que esto lo estuve pensando día tras día, con sus noches encima…y con él, estuvimos durante la noche de año nuevo telepáticamente qué decir…y sabes, no cabe duda que tuvo las mejores palabras para expresarme hoy.
Fueron varias noches que estuvimos escribiendo juntos y diciéndonos qué debíamos decir, sin afectar a nadie. No creas, hubieron instantes en que decidimos no decir nada y quedarnos mudos. Hubiese sido lo mejor, me dijo. Porque sólo le pertenecía a ambos. Y a nadie más. Esta vez nadie nos ayudaría más que nosotros mismos. Lo más probable es que tenga que admitirlo yo también: “tuvo razón”.
Sin embargo, quería hacer mi primera presentación a todo dar, sin que haya miramientos o gestos de asombro. Total, yo era el homenajeado, no tú. Y así lo días pasaron y acercaba la fecha. En ese instante me eché para atrás y quise no escucharte, ni siquiera mencionar la palabra…tuve el miedo que lo tiene cualquiera. Un público al que no conozco y no sé si le caería bien.
Así que unos tragos no vinieron mal, pero pues que no creo que me hayan hecho bien a mi corta edad. No para nada. Tu alegría no lo niego, me hizo bien y mal a la vez. Porque quería estar entre ustedes. Como siempre sin pedir nada a cambio, ni protestar, sino sentir ese calorcito al que me tenían acostumbrado.
¿Sabes?...no lo cambio por nada. Y llegó así el día y su noche. Volviste a hablar con él y yo dije que no. Dijiste que iba a ser en la mesa. Y resulta ser que no fue así, te adelantaste con la abue…ella al comienzo muy renegona. Yo en cambio, no le hice caso, porque en el fondo…”sí me quería”. Me quiso porque era algo tuyo. Y como es obvio, no era más de nadie.
Me puse a pensar si hubo algunas lágrimas para empezar y todo iba bien, pues tenía dominado a mi escenario. Yo creo que sí la hago. Pues empecé uno por uno, a decirles más de mi. Me sentí orgulloso de saber de ellos, los demás. La gran familia que me aguardaba.
Y miré a muchos niños y niñas a mi alrededor, tus ojos me sirvieron de ventanas para ir observando los detalles y mis oídos que eran los tuyos pues para detectar el acento tan gracioso de sus voces. Tus manos acariciaban y yo lo hacía también, me sentí tan enternecido por esos gestos. Y por sus palabras, aunque no todas. Unas fueron para reprocharme, y yo pues, no entendí porqué. No hice caso, total. Ellos no me iban a volver a ver. No por ahora.
Y fue así que me llegaron las doce, y empezaron los fuegos artificiales. En la mesa abundante comida. Todo estaba rico. Mucha fruta y licor. Aves, y cerdo. Pavo no lo sé, pero creo que debió ser pava. Me gusta. Y probé de todo. No cabe duda que fue la mejor celebración. Y eso que no quería irme para el norte. Pero su aroma y su calor me hicieron mucho bien.
Así que todo me gustaba más y más. Y no hubo más reproche, sí alegría y lágrimas. Y probé una de ellas. Muy saladita, para mi gusto. Pero me aferré mucho a cada apretón que me dabas. Me agradó estar contigo y en ti. Me sentí más vivo y más querido que nadie, lo sabes.
Tal vez cuando leas estas últimas líneas, no me hayas dejado de lado, ni me olvidarás más. Porque yo no lo hice. Jamás.
Tú mejor que nadie sabes, lo magnífico que fue estar contigo y lo que esperas tú de mí. Sabes bien, que a pesar de todo, y aunque en la vida, nos resulte difícil, tendrás el valor para asumir mi seguridad y protección a toda costa. No hay nadie mejor que tú y eso lo sabes mejor que yo. Pues si nadie te lo dijo, yo sí.
Las penas y tristezas se acabaron. Terminaron y yo sí que estoy seguro de ello. Tengo mucha fe que todo saldrá bien en adelante. Porque no hicimos nada mal. Nada. Solo que las emociones no me gustan que vengan así tan fuertes como lluvia torrencial, prefiero estar abrazado a ti, muy aferrado, tener aún tu adorable calor.
Y cuando las cosas, me traigan más y más momentos de estos. Podré decirte que nos vayamos juntos a la playa al mar, a dónde quieres llevarme y sentirnos una vez más, tan juntitos.
Y recordaré lo que fue mi primer discurso: yo vine de la mano de un ángel y se posó sobre ti y dijiste, esta vez que sí. Y no tuviste miedo, y no supiste hasta que yo te vi. Y vos, me aceptaste con tanto afecto que al darme cuenta, no quise irme de ti. Nunca más.
Así que fue cierto, vine de mano de alguien y ese alguien, sólo fue una luz que me alojó cálidamente en ti. Y te encontré sin la menor intención de buscarte.
Recuérdame siempre que este debió ser mi mejor discurso de amor y verdad, de paz y cariño hacia todos los que pude conocer y hacia ustedes, que apostaron por mí. Decisiones que no olvidaré jamás. Actitudes que llevaré firme en mí, siempre.
Plumas del Mundo
Ahora estamos presentes en el mundo entero. Foto de Lima: www.expofotoperu.com
miércoles 18 de enero de 2012
lunes 9 de enero de 2012
SIGO PENSANDOTE Y MI ALMA NO DEJA DE EXTRAÑARTE
| 12/09/2011 ![]() | ![]() ![]() | ||
| ||||
No puedo dejarte, ni siquiera dejo de pensarte. Te volviste tan imprescindible en mi vida y eso me dio tanto miedo, porque sé que podría llegar a perderte como el agua que se pierde entre mis manos.
Tal vez en otra vida fuí un bárbaro que tomó todo lo que encontró sin siquiera medir en nada lo que dejaba atrás, tomé y no pedí permiso y ahora creo que tengo algo muy mío y me lo quitas y me siento el peor de los mortales.
Mi corazón empezó a dar lata, mucha lata y a pedir compasión y la fui a buscar, entre las calles que caminé a tu lado, en los lugares hermosos que pudimos compartir, entre las personas y cientos de miles de extraños que tal vez nos vieron juntos alguna vez, entre las flores, y los paisajes que inundaron cada instante de mi vida contigo...fui pidiendo cual mendigo sin tener y sin llevar nada consigo.
Me sentí tan desnudo, tan arruinado y sinceramente, no deseo sentirme así jamás.
Cada vez que te miro solo atino a fijar mi mirada en tus ojos y al verlos enciendo tus deseos, aquellos que pretendes ahora ahogar, y sabes, lo entiendo, pero yo soy quién ahora pide ese amor que dejaste escapar y pude aprehender y asirlo a mí...quiero ese dulce amor que me llenó el corazón e hizo revivir de nuevo.
No hay nada ni nadie que me haya dado tanto y haber recibido tan profundo amor de un solo golpe...claro que sí.
Pues solo lo hallé en tí y eso me dio las ganas que tuve de nuevo para existir, cuando ya me había resignado a volver a vivir.
Nunca te mentí y lo sabes, pues fuí sólo tuyo con el pensamiento y el alma, pues mi cuerpo buscó tu abrigo perfecto y protección...fue el lugar donde nos dimos el uno al otro, el fiel testigo de nuestras pasiones más fervientes.
No hubo mejor paso que haber caminado a tu lado, y descarto del todo una intromisión ajena, porque simplemente no existe más...guardo celoso tu amor perfecto, aquel que ahora me niegas y dices no sentir, porque si yo lo siento, cómo es que no lo posees más.
¿Acaso he absorbido totalmente, esa esencia que ahora me turba y me hace tan vulnerable?
Si de amor se trata, siempre he perdido yo pues abrí mi corazón como un dragón cuando delega su media vida por su amo, para que este no muera y viva eternamente...si fue así lo entregué lealmente, y no lo lamento...pero si este queda a la intemperie y alguien lo apuñala yo moriré también y nada ni nadie me podrá salvar...sin tí no existo más...sin tí la vida se me va...Talvez exista promesa de vida eterna y amor eterno, talvez en otra vida cedas al fin, y puedas decirme a la cara que en verdad "me amas", espero que no haya sido tarde el momento, pero recuerda que solo mi corazón a tí te lo dí y nada ni nadie lo ha de tener jamás.
Dí mi mitad, me dí a mí mismo, siempre sin esperar nada a cambio, espero que puedas conservar ese pedacito tan mío que vive ahora en tí, y que cada vez que te sientas sola, sea yo quién únicamente te consuele y vuelva esplendorosa esa vida que vivimos juntos, esa que jamás se olvida.
No pretendo más rogar y mendigar amor a nadie, pues lo que tengo me basta y me sobra y de eso me doy por satisfecho...pero disconforme, y lo sabes. No puedo admitir que otro ocupe mi lugar o ceda a tus caricias que son mías, que alguien toque tu piel como le he tocado yo, que alguien usurpe tus labios que vibraron al sentir los míos o que alguien quiera destruir lo que es mío por ese solo alarde de haberte hecho suya.
Dime que mi amor es egoísta ahora pues sí, se resiste a vivir así. Una vez prometí no buscar a nadie ni estar con otra, ni nada que se parezca, pues me guardé y reservé mi vida y talento para tí. Esta vez no volveré a hacerlo porque definitivamente, será eterno.
La vida me enseñó que debo ser leal, honesto y decidido, lo hice y lo haré así, pero si en algún momento dejo atrás mi compromiso y promesa, sabrás que al fin te habré olvidado y para siempre, pues hubo otra que dijo que "sí".
El sí que esperaba de tí, esa satisfacción que sólo la encontré en tu cuerpo y el alma que ahora me quiere abandonar también. Ya nada está resuelto, no hay nada que dañe más, lo viví todo, lo sentí todo, lo sufrí todo, será ese mi destino.
Mi único delito fue amarte tanto y ahora pagaré mi pena, pero espero hacerlo frente al mar, ese mismo lugar que pudo percibir mis anhelos y el bastión donde defendí a mi amor de todo mal. Y quizás allí repose y pueda pasar el resto de aliento que me quede pues mi propósito es saber que volverás a encallar en mi puerto...y no te irás jamás.
No soy yo quien te deja no soy quién te abandona, soy yo el solitario de esta tarde de primavera que evoca tus recuerdos y no podré vivir con ellos, aunque me sentencien por toda la eternidad, y así me flagelen por decírtelo una vez más, me siento el más culpable de todos los mortales.
Aunque me sigas ahogando no dejaré de pretenderte, no permitiré olvidarte, ni espero ya nada, solo espero mi tiempo y a mi barquero para que tome ahora mi alma y la lleve consigo...si creo existir solo si piensas en mí, si estoy dentro de tí, pues seré el triste olvidado, aquel por el que tus noches de soledad, te atrevas a volver a mirar, a desear, a resignarte y al que no tendrás más...seré ese que tú negaste, que no amaste más, y que tiraste al mar...y una vez allí buscaré mi corriente, mi destino, mi felicidad...No quiero alejarme, ni dejar de estar a tu lado, procuraré estar oculto, secreto, pero cuando me digas tú...volveré a decirte que ese lugar que aún me queda en mi vida y en el alma, allí estas tú.
Recuérdame como el mejor amor de tu vida, hazlo como lo hago yo, porque nadie me hará cambiar de parecer, y si una lágrima derramas por mi culpa yo habré soltado un río, y éste fluirá dentro de mí...y esperará impaciente que te unas a mí.
De todo este gran amor, fui yo quién resultó el más afectado, será porque amé sin medida, sin límites y sin tabúes...quise dártelo todo, y que sepas que lo que dije era tan cierto, como haber estado aquí. No tengo mas ilusiones ahora, aprendí mi lección de vida una vez más: a no darlo todo, y no pretender algo por nada...yo sólo trato de ser más tuyo, y admítelo aunque me puedas contener suelo desbordarlo todo.
No te digo nunca adiós, porque no lo será y si queda la esperanza de un quizás, yo volveré a tí. Tenlo por seguro, pues no me arrepiento de nada, y mi amor tampoco, pues entendí que no fue suficiente...si algún día me ves venir por aquel lugar donde te ví, dime tan solo una palabra: lo mucho que me quieres, sólo dime que me amas...tan sólo eso me hace tan feliz, pues a tu lado tuve mi paraíso. A tu lado conocí que entre tú yo sí existe Dios, y al alcanzarte a tí yo soy feliz.
Quédate a mi lado, quédate conmigo esta noche y en el último álito de mi vida, no dejes de tomar mis manos, ni dejar de acariciar mis labios con los tuyos, no dejes por nada del mundo que alguien nos despierte de ese gran sueño tan tuyo y tan mío, pues si la noche me das vida, moriré al amanecer o quedaré a perpetuidad dentro tuyo.
Con todo el amor que te puedo dar y que aún reservo para ti, durante todo el tiempo que tenga por vivir
domingo 8 de enero de 2012
Mi encuentro imaginario contigo
de Alberto Barrientos, el Sábado, 22 de octubre de 2011 a la(s) 12:59
Cuando pasamos la tarde y caida la noche, sueles decirme si me siento bien, ¿y sabes algo? me agrada estar contigo. Empiezo a ver la forma cómo te sigo esperando, cuando decidimos salir y vernos por ahí, en aquel lugar muy íntimo y muy nuestro, ver pasar la gente a nuestro alrededor y saber que no les importa. Veo pasar el tiempo y aprovecho cada instante, para no dejar pasar ni un detalle. Cuando tomo tus manos las llevo a mi pecho y luego te abrazo te siento muy mía, estás conmigo y aquí. Nada ni nadie me quita lo vivido, me dices, luego. Yo contesto que es lo mejor que me ha pasado y no quiero que termine este día. Ambos tenemos vidas propias y mutuas a la vez. Sin embargo, es nuestro fin de semana, es el encuentro que tenemos y anhelamos no termine. Vamos a pasear y ver el mar de cerca, nuestro mar y sentimos esa misma brisa.
¡Qué gratos momentos! Te conquisto para ir a bailar y tomar una copa de vino, veo que te encanta. Salimos a comer algo por ahí, algo ligero y volvemos a caminar. Juntos ahora queremos terminar en nuestro pequeño lugar, aquel mudo testigo de nuestros deseos, de nuestra pasión compartida, tan solos tu y yo...olvidamos que tenemos frente al resto del mundo.
Somos tú yo. Una vez más, queremos ver y volver, y entregarnos fielmente, sin medidas, sin reproches, sin límite alguno que dañe lo que es nuestro. Esta tarde y noche que pasamos juntos es el mejor encuentro que tuvimos. El amor empieza a fluir cada vez más...y verte a los ojos, me encanta, me seduce, me vuelve íntegramente tuyo, y lo sabes. No puedo pensar más en mí. Y luego al quedarnos dormidos empezamos a soñar, y me despierto por ratos y te abrazo y ciño màs a mí, no te dejo escapar de mi lado, y acomodo tu cabecita junto a mi corazón quiero tenerte muy cerquita, y dejarte dormir a mi lado hasta el amanecer.
Si es que sabes cómo me he sentido a la mañana siguiente, solo atino a decirte que superfeliz, no puedo pensar que haya amanecido ya y quiero volver y quedarme así.
¡Vaya, que inspiración! me haces sentir tan bien, me siento que soy yo. Y sabes que voy por más. Sólo dime, ¿te sientes bien conmigo? Porque yo sí. Vale.
Cuando empieza el domingo quiero que vuelva a ser sábado y esperar el lunes para volver a estar contigo...mirando la hora para llamarte y volver a escuchar ¿si he comido ya, si me fue bien, si estoy extrañándote? y sabes muy bien que sí. A pesar de la distancia y lo que esté por pasar, no quiero que termine jamás, no deseo que mi encuentro imaginario deje de ser extraordinario, sólo contigo.
Cuando pasamos la tarde y caida la noche, sueles decirme si me siento bien, ¿y sabes algo? me agrada estar contigo. Empiezo a ver la forma cómo te sigo esperando, cuando decidimos salir y vernos por ahí, en aquel lugar muy íntimo y muy nuestro, ver pasar la gente a nuestro alrededor y saber que no les importa. Veo pasar el tiempo y aprovecho cada instante, para no dejar pasar ni un detalle. Cuando tomo tus manos las llevo a mi pecho y luego te abrazo te siento muy mía, estás conmigo y aquí. Nada ni nadie me quita lo vivido, me dices, luego. Yo contesto que es lo mejor que me ha pasado y no quiero que termine este día. Ambos tenemos vidas propias y mutuas a la vez. Sin embargo, es nuestro fin de semana, es el encuentro que tenemos y anhelamos no termine. Vamos a pasear y ver el mar de cerca, nuestro mar y sentimos esa misma brisa.
¡Qué gratos momentos! Te conquisto para ir a bailar y tomar una copa de vino, veo que te encanta. Salimos a comer algo por ahí, algo ligero y volvemos a caminar. Juntos ahora queremos terminar en nuestro pequeño lugar, aquel mudo testigo de nuestros deseos, de nuestra pasión compartida, tan solos tu y yo...olvidamos que tenemos frente al resto del mundo.
Somos tú yo. Una vez más, queremos ver y volver, y entregarnos fielmente, sin medidas, sin reproches, sin límite alguno que dañe lo que es nuestro. Esta tarde y noche que pasamos juntos es el mejor encuentro que tuvimos. El amor empieza a fluir cada vez más...y verte a los ojos, me encanta, me seduce, me vuelve íntegramente tuyo, y lo sabes. No puedo pensar más en mí. Y luego al quedarnos dormidos empezamos a soñar, y me despierto por ratos y te abrazo y ciño màs a mí, no te dejo escapar de mi lado, y acomodo tu cabecita junto a mi corazón quiero tenerte muy cerquita, y dejarte dormir a mi lado hasta el amanecer.
Si es que sabes cómo me he sentido a la mañana siguiente, solo atino a decirte que superfeliz, no puedo pensar que haya amanecido ya y quiero volver y quedarme así.
¡Vaya, que inspiración! me haces sentir tan bien, me siento que soy yo. Y sabes que voy por más. Sólo dime, ¿te sientes bien conmigo? Porque yo sí. Vale.
Cuando empieza el domingo quiero que vuelva a ser sábado y esperar el lunes para volver a estar contigo...mirando la hora para llamarte y volver a escuchar ¿si he comido ya, si me fue bien, si estoy extrañándote? y sabes muy bien que sí. A pesar de la distancia y lo que esté por pasar, no quiero que termine jamás, no deseo que mi encuentro imaginario deje de ser extraordinario, sólo contigo.
Como hoy, sí me tenías
de Alberto Barrientos, el Martes, 25 de octubre de 2011 a la(s) 23:03
Nada podrá superar todo lo que hemos vivido. Nuestra vida juntos empezó muy de mañanita, cuando iniciamos la jornada y nos pusimos de acuerdo para vernos y tal vez viajar juntos por vez primera. Entusiasmados, el uno del otro, lo hicimos, juntamos buenas intenciones y deseos profundos y nos echamos a la mar, donde navegamos unidos por el ùnico deseo de permanecer juntos. Nuestro mar fue abrasador y noble, cuando nos propusimos llegar a buen puerto y quedarnos en él, y nada ni nadie hacía presagiar las tormentas y huracanes que tuvimos más adelante. Y quien diría hasta ese triste naufragio.
Cada día fue el más significativo, a lo largo de esta corta vida, creo que me ha pasado todo contigo.
También te vi despertar a mi lado, y tú que no querías...pero pude sentirte a gusto en mis brazos y pudimos soñar algo juntos. Sin embargo, nada como hoy. Decidimos salir a andar por ahí, por aquellas escalinatas rumbo a la playa, y bajar la cuesta de nuestras verdades, y contemplar aquella tarde maravillosa frente al mar, en nuestra propia orilla, mojàndonos los pies y no dejar de darnos besos mutuos...de esos que profundamente se dan las parejas y sin decir una sola palabra más.
Ahora que tengo todo el tiempo del mundo disfruto cada momento a tu lado, ¿será que estamos procurando darnos el tiempo necesario, el uno del otro? ¿o acaso será que no queremos separarnos más? Yo creo que ambas cosas son a la vez, es intenso esto que sentimos... como hoy, yo te pienso más y a cada instante...te has vuelto imprescindible para mí y creo que cuando eso pasa...siento a veces, un cierto temor...de perderte ahora que estas solo conmigo....tal vez en cierto sentido lo sea, pero no quiero que pase nunca.
Me siento bien estando así a tu lado, asirte a mi y tenerte protegida, acariciar tu cabellera y rozar tus labios, una y mil veces más...sentir tu piel tan fresca y lozana, tan tibia y yo aquí con fuego por dentro...vaya...no me había pasado antes.
Ahora que tengo todo el tiempo del mundo no quiero dejar pasar ningún detalle por encima, y antes bien podría acostumbrarme a escribirte más seguido, pues cuando me dices que es lo que siente una persona, yo tan solo me digo: ¿qué sentirás tú conmigo?
Y empiezo a describir nuestros momentos más íntimos, y cada uno de ellos se torna tan insuperable cada vez que pasa...si me hablas de amor, te diré que es lo mejor que he podido vivir. Si me dices que es pasión, claro que fue lo insuperable e inimaginable que compartimos cada vez que sucede. Si me acaricias y quieres mimarme, te diré: ¡Fue lo mejor que has hecho!¡Me engríes y eso me gusta!
Cuando la noche se acerca y nos detecta muy juntos...resulta cubrirnos con ese halo de luz y brillos nuevos. Veo como tus ojos reflejan esa clara ternura de mujer, de amante, de eterna compañera mía...yo tan dispuesto ahora y me haces sentir tan tuyo...
Como hoy tan solo me detuve a describir un poco aquello que vivimos y sabes, es lo más lindo que tengo, son inmejorables ratos contigo, donde tengo todo, en los que encuentro cierta felicidad plena, donde compartir se torna mi religión.
No cambio por nada todo esto, y si quieres que te diga más tan sólo vuélvemelo a pedir, que yo te lo daré, como ayer, como hoy...te deseo suerte y mi universo será tu alegría.
Nada podrá superar todo lo que hemos vivido. Nuestra vida juntos empezó muy de mañanita, cuando iniciamos la jornada y nos pusimos de acuerdo para vernos y tal vez viajar juntos por vez primera. Entusiasmados, el uno del otro, lo hicimos, juntamos buenas intenciones y deseos profundos y nos echamos a la mar, donde navegamos unidos por el ùnico deseo de permanecer juntos. Nuestro mar fue abrasador y noble, cuando nos propusimos llegar a buen puerto y quedarnos en él, y nada ni nadie hacía presagiar las tormentas y huracanes que tuvimos más adelante. Y quien diría hasta ese triste naufragio.
Cada día fue el más significativo, a lo largo de esta corta vida, creo que me ha pasado todo contigo.
También te vi despertar a mi lado, y tú que no querías...pero pude sentirte a gusto en mis brazos y pudimos soñar algo juntos. Sin embargo, nada como hoy. Decidimos salir a andar por ahí, por aquellas escalinatas rumbo a la playa, y bajar la cuesta de nuestras verdades, y contemplar aquella tarde maravillosa frente al mar, en nuestra propia orilla, mojàndonos los pies y no dejar de darnos besos mutuos...de esos que profundamente se dan las parejas y sin decir una sola palabra más.
Ahora que tengo todo el tiempo del mundo disfruto cada momento a tu lado, ¿será que estamos procurando darnos el tiempo necesario, el uno del otro? ¿o acaso será que no queremos separarnos más? Yo creo que ambas cosas son a la vez, es intenso esto que sentimos... como hoy, yo te pienso más y a cada instante...te has vuelto imprescindible para mí y creo que cuando eso pasa...siento a veces, un cierto temor...de perderte ahora que estas solo conmigo....tal vez en cierto sentido lo sea, pero no quiero que pase nunca.
Me siento bien estando así a tu lado, asirte a mi y tenerte protegida, acariciar tu cabellera y rozar tus labios, una y mil veces más...sentir tu piel tan fresca y lozana, tan tibia y yo aquí con fuego por dentro...vaya...no me había pasado antes.
Ahora que tengo todo el tiempo del mundo no quiero dejar pasar ningún detalle por encima, y antes bien podría acostumbrarme a escribirte más seguido, pues cuando me dices que es lo que siente una persona, yo tan solo me digo: ¿qué sentirás tú conmigo?
Y empiezo a describir nuestros momentos más íntimos, y cada uno de ellos se torna tan insuperable cada vez que pasa...si me hablas de amor, te diré que es lo mejor que he podido vivir. Si me dices que es pasión, claro que fue lo insuperable e inimaginable que compartimos cada vez que sucede. Si me acaricias y quieres mimarme, te diré: ¡Fue lo mejor que has hecho!¡Me engríes y eso me gusta!
Cuando la noche se acerca y nos detecta muy juntos...resulta cubrirnos con ese halo de luz y brillos nuevos. Veo como tus ojos reflejan esa clara ternura de mujer, de amante, de eterna compañera mía...yo tan dispuesto ahora y me haces sentir tan tuyo...
Como hoy tan solo me detuve a describir un poco aquello que vivimos y sabes, es lo más lindo que tengo, son inmejorables ratos contigo, donde tengo todo, en los que encuentro cierta felicidad plena, donde compartir se torna mi religión.
No cambio por nada todo esto, y si quieres que te diga más tan sólo vuélvemelo a pedir, que yo te lo daré, como ayer, como hoy...te deseo suerte y mi universo será tu alegría.
Antes de morir, vive!
de Alberto Barrientos, el jueves, 22 de septiembre de 2011 a la(s) 14:29
Siempre me siento feliz, ¿sabes por que?
Porque no espero nada de nadie;
esperar siempre duele.
Los problemas no son eternos,
siempre tienen solución.
Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, por eso ámala.!
Vive intensamente y recuerda:
Antes de hablar... Escucha
Antes de escribir... Piensa
Antes de criticar...Examínate
Antes de herir... Siente
Antes de orar... Perdona
Antes de gastar... Gana
Antes de rendirte...intenta
Shakespeare.
Siempre me siento feliz, ¿sabes por que?
Porque no espero nada de nadie;
esperar siempre duele.
Los problemas no son eternos,
siempre tienen solución.
Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, por eso ámala.!
Vive intensamente y recuerda:
Antes de hablar... Escucha
Antes de escribir... Piensa
Antes de criticar...Examínate
Antes de herir... Siente
Antes de orar... Perdona
Antes de gastar... Gana
Antes de rendirte...intenta
Shakespeare.
SIGO PENSANDO Y NO DEJO DE EXTRAÑARTE
de Alberto Barrientos, el Lunes, 12 de septiembre de 2011 a la(s) 21:01
Abrí mi corazón por tí y para tÍ. Nada me hacía presagiar lo que estoy viviendo ahora, sin embargo, al abrir este corazón dejé desprotegido por este supuesto adiós que no te daré jamás.
No puedo dejarte, ni siquiera dejo de pensarte. Te volviste tan imprescindible en mi vida y eso me dio tanto miedo, porque sé que podría llegar a perderte como el agua que se pierde entre mis manos.
Tal vez en otra vida fuí un bárbaro que tomó todo lo que encontró sin siquiera medir en nada lo que dejaba atrás, tomé y no pedí permiso y ahora creo que tengo algo muy mío y me lo quitas y me siento el peor de los mortales.
Mi corazón empezó a dar lata, mucha lata y a pedir compasión y la fui a buscar, entre las calles que caminé a tu lado, en los lugares hermosos que pudimos compartir, entre las personas y cientos de miles de extraños que tal vez nos vieron juntos alguna vez, entre las flores, y los paisajes que inundaron cada instante de mi vida contigo...fui pidiendo cual mendigo sin tener y sin llevar nada consigo.
Me sentí tan desnudo, tan arruinado y sinceramente, no deseo sentirme así jamás.
Cada vez que te miro solo atino a fijar mi mirada en tus ojos y al verlos enciendo tus deseos, aquellos que pretendes ahora ahogar, y sabes, lo entiendo, pero yo soy quién ahora pide ese amor que dejaste escapar y pude aprehender y asirlo a mí...quiero ese dulce amor que me llenó el corazón e hizo revivir de nuevo.
No hay nada ni nadie que me haya dado tanto y haber recibido tan profundo amor de un solo golpe...claro que sí.
Pues solo lo hallé en tí y eso me dio las ganas que tuve de nuevo para existir, cuando ya me había resignado a volver a vivir.
Nunca te mentí y lo sabes, pues fuí sólo tuyo con el pensamiento y el alma, pues mi cuerpo buscó tu abrigo perfecto y protección...fue el lugar donde nos dimos el uno al otro, el fiel testigo de nuestras pasiones más fervientes.
No hubo mejor paso que haber caminado a tu lado, y descarto del todo una intromisión ajena, porque simplemente no existe más...guardo celoso tu amor perfecto, aquel que ahora me niegas y dices no sentir, porque si yo lo siento, cómo es que no lo posees más.
¿Acaso he absorbido totalmente, esa esencia que ahora me turba y me hace tan vulnerable?
Si de amor se trata, siempre he perdido yo pues abrí mi corazón como un dragón cuando delega su media vida por su amo, para que este no muera y viva eternamente...si fue así lo entregué lealmente, y no lo lamento...pero si este queda a la intemperie y alguien lo apuñala yo moriré también y nada ni nadie me podrá salvar...sin tí no existo más...sin tí la vida se me va...Talvez exista promesa de vida eterna y amor eterno, talvez en otra vida cedas al fin, y puedas decirme a la cara que en verdad "me amas", espero que no haya sido tarde el momento, pero recuerda que solo mi corazón a tí te lo dí y nada ni nadie lo ha de tener jamás.
Dí mi mitad, me dí a mí mismo, siempre sin esperar nada a cambio, espero que puedas conservar ese pedacito tan mío que vive ahora en tí, y que cada vez que te sientas sola, sea yo quién únicamente te consuele y vuelva esplendorosa esa vida que vivimos juntos, esa que jamás se olvida.
No pretendo más rogar y mendigar amor a nadie, pues lo que tengo me basta y me sobra y de eso me doy por satisfecho...pero disconforme, y lo sabes. No puedo admitir que otro ocupe mi lugar o ceda a tus caricias que son mías, que alguien toque tu piel como le he tocado yo, que alguien usurpe tus labios que vibraron al sentir los míos o que alguien quiera destruir lo que es mío por ese solo alarde de haberte hecho suya.
Dime que mi amor es egoísta ahora pues sí, se resiste a vivir así. Una vez prometí no buscar a nadie ni estar con otra, ni nada que se parezca, pues me guardé y reservé mi vida y talento para tí. Esta vez no volveré a hacerlo porque definitivamente, será eterno.
La vida me enseñó que debo ser leal, honesto y decidido, lo hice y lo haré así, pero si en algún momento dejo atrás mi compromiso y promesa, sabrás que al fin te habré olvidado y para siempre, pues hubo otra que dijo que "sí".
El sí que esperaba de tí, esa satisfacción que sólo la encontré en tu cuerpo y el alma que ahora me quiere abandonar también. Ya nada está resuelto, no hay nada que dañe más, lo viví todo, lo sentí todo, lo sufrí todo, será ese mi destino.
Mi único delito fue amarte tanto y ahora pagaré mi pena, pero espero hacerlo frente al mar, ese mismo lugar que pudo percibir mis anhelos y el bastión donde defendí a mi amor de todo mal. Y quizás allí repose y pueda pasar el resto de aliento que me quede pues mi propósito es saber que volverás a encallar en mi puerto...y no te irás jamás.
No soy yo quien te deja no soy quién te abandona, soy yo el solitario de esta tarde de primavera que evoca tus recuerdos y no podré vivir con ellos, aunque me sentencien por toda la eternidad, y así me flagelen por decírtelo una vez más, me siento el más culpable de todos los mortales.
Aunque me sigas ahogando no dejaré de pretenderte, no permitiré olvidarte, ni espero ya nada, solo espero mi tiempo y a mi barquero para que tome ahora mi alma y la lleve consigo...si creo existir solo si piensas en mí, si estoy dentro de tí, pues seré el triste olvidado, aquel por el que tus noches de soledad, te atrevas a volver a mirar, a desear, a resignarte y al que no tendrás más...seré ese que tú negaste, que no amaste más, y que tiraste al mar...y una vez allí buscaré mi corriente, mi destino, mi felicidad...No quiero alejarme, ni dejar de estar a tu lado, procuraré estar oculto, secreto, pero cuando me digas tú...volveré a decirte que ese lugar que aún me queda en mi vida y en el alma, allí estas tú.
Recuérdame como el mejor amor de tu vida, hazlo como lo hago yo, porque nadie me hará cambiar de parecer, y si una lágrima derramas por mi culpa yo habré soltado un río, y éste fluirá dentro de mí...y esperará impaciente que te unas a mí.
De todo este gran amor, fui yo quién resultó el más afectado, será porque amé sin medida, sin límites y sin tabúes...quise dártelo todo, y que sepas que lo que dije era tan cierto, como haber estado aquí. No tengo mas ilusiones ahora, aprendí mi lección de vida una vez más: a no darlo todo, y no pretender algo por nada...yo sólo trato de ser más tuyo, y admítelo aunque me puedas contener suelo desbordarlo todo.
No te digo nunca adiós, porque no lo será y si queda la esperanza de un quizás, yo volveré a tí. Tenlo por seguro, pues no me arrepiento de nada, y mi amor tampoco, pues entendí que no fue suficiente...si algún día me ves venir por aquel lugar donde te ví, dime tan solo una palabra: lo mucho que me quieres, sólo dime que me amas...tan sólo eso me hace tan feliz, pues a tu lado tuve mi paraíso. A tu lado conocí que entre tú yo sí existe Dios, y al alcanzarte a tí yo soy feliz.
Quédate a mi lado, quédate conmigo esta noche y en el último álito de mi vida, no dejes de tomar mis manos, ni dejar de acariciar mis labios con los tuyos, no dejes por nada del mundo que alguien nos despierte de ese gran sueño tan tuyo y tan mío, pues si la noche me da vida, moriré al amanecer o quedaré a perpetuidad dentro tuyo.
Con todo el amor que te puedo dar y que aún reservo para ti, durante todo el tiempo que tenga por vivir
Abrí mi corazón por tí y para tÍ. Nada me hacía presagiar lo que estoy viviendo ahora, sin embargo, al abrir este corazón dejé desprotegido por este supuesto adiós que no te daré jamás.
No puedo dejarte, ni siquiera dejo de pensarte. Te volviste tan imprescindible en mi vida y eso me dio tanto miedo, porque sé que podría llegar a perderte como el agua que se pierde entre mis manos.
Tal vez en otra vida fuí un bárbaro que tomó todo lo que encontró sin siquiera medir en nada lo que dejaba atrás, tomé y no pedí permiso y ahora creo que tengo algo muy mío y me lo quitas y me siento el peor de los mortales.
Mi corazón empezó a dar lata, mucha lata y a pedir compasión y la fui a buscar, entre las calles que caminé a tu lado, en los lugares hermosos que pudimos compartir, entre las personas y cientos de miles de extraños que tal vez nos vieron juntos alguna vez, entre las flores, y los paisajes que inundaron cada instante de mi vida contigo...fui pidiendo cual mendigo sin tener y sin llevar nada consigo.
Me sentí tan desnudo, tan arruinado y sinceramente, no deseo sentirme así jamás.
Cada vez que te miro solo atino a fijar mi mirada en tus ojos y al verlos enciendo tus deseos, aquellos que pretendes ahora ahogar, y sabes, lo entiendo, pero yo soy quién ahora pide ese amor que dejaste escapar y pude aprehender y asirlo a mí...quiero ese dulce amor que me llenó el corazón e hizo revivir de nuevo.
No hay nada ni nadie que me haya dado tanto y haber recibido tan profundo amor de un solo golpe...claro que sí.
Pues solo lo hallé en tí y eso me dio las ganas que tuve de nuevo para existir, cuando ya me había resignado a volver a vivir.
Nunca te mentí y lo sabes, pues fuí sólo tuyo con el pensamiento y el alma, pues mi cuerpo buscó tu abrigo perfecto y protección...fue el lugar donde nos dimos el uno al otro, el fiel testigo de nuestras pasiones más fervientes.
No hubo mejor paso que haber caminado a tu lado, y descarto del todo una intromisión ajena, porque simplemente no existe más...guardo celoso tu amor perfecto, aquel que ahora me niegas y dices no sentir, porque si yo lo siento, cómo es que no lo posees más.
¿Acaso he absorbido totalmente, esa esencia que ahora me turba y me hace tan vulnerable?
Si de amor se trata, siempre he perdido yo pues abrí mi corazón como un dragón cuando delega su media vida por su amo, para que este no muera y viva eternamente...si fue así lo entregué lealmente, y no lo lamento...pero si este queda a la intemperie y alguien lo apuñala yo moriré también y nada ni nadie me podrá salvar...sin tí no existo más...sin tí la vida se me va...Talvez exista promesa de vida eterna y amor eterno, talvez en otra vida cedas al fin, y puedas decirme a la cara que en verdad "me amas", espero que no haya sido tarde el momento, pero recuerda que solo mi corazón a tí te lo dí y nada ni nadie lo ha de tener jamás.
Dí mi mitad, me dí a mí mismo, siempre sin esperar nada a cambio, espero que puedas conservar ese pedacito tan mío que vive ahora en tí, y que cada vez que te sientas sola, sea yo quién únicamente te consuele y vuelva esplendorosa esa vida que vivimos juntos, esa que jamás se olvida.
No pretendo más rogar y mendigar amor a nadie, pues lo que tengo me basta y me sobra y de eso me doy por satisfecho...pero disconforme, y lo sabes. No puedo admitir que otro ocupe mi lugar o ceda a tus caricias que son mías, que alguien toque tu piel como le he tocado yo, que alguien usurpe tus labios que vibraron al sentir los míos o que alguien quiera destruir lo que es mío por ese solo alarde de haberte hecho suya.
Dime que mi amor es egoísta ahora pues sí, se resiste a vivir así. Una vez prometí no buscar a nadie ni estar con otra, ni nada que se parezca, pues me guardé y reservé mi vida y talento para tí. Esta vez no volveré a hacerlo porque definitivamente, será eterno.
La vida me enseñó que debo ser leal, honesto y decidido, lo hice y lo haré así, pero si en algún momento dejo atrás mi compromiso y promesa, sabrás que al fin te habré olvidado y para siempre, pues hubo otra que dijo que "sí".
El sí que esperaba de tí, esa satisfacción que sólo la encontré en tu cuerpo y el alma que ahora me quiere abandonar también. Ya nada está resuelto, no hay nada que dañe más, lo viví todo, lo sentí todo, lo sufrí todo, será ese mi destino.
Mi único delito fue amarte tanto y ahora pagaré mi pena, pero espero hacerlo frente al mar, ese mismo lugar que pudo percibir mis anhelos y el bastión donde defendí a mi amor de todo mal. Y quizás allí repose y pueda pasar el resto de aliento que me quede pues mi propósito es saber que volverás a encallar en mi puerto...y no te irás jamás.
No soy yo quien te deja no soy quién te abandona, soy yo el solitario de esta tarde de primavera que evoca tus recuerdos y no podré vivir con ellos, aunque me sentencien por toda la eternidad, y así me flagelen por decírtelo una vez más, me siento el más culpable de todos los mortales.
Aunque me sigas ahogando no dejaré de pretenderte, no permitiré olvidarte, ni espero ya nada, solo espero mi tiempo y a mi barquero para que tome ahora mi alma y la lleve consigo...si creo existir solo si piensas en mí, si estoy dentro de tí, pues seré el triste olvidado, aquel por el que tus noches de soledad, te atrevas a volver a mirar, a desear, a resignarte y al que no tendrás más...seré ese que tú negaste, que no amaste más, y que tiraste al mar...y una vez allí buscaré mi corriente, mi destino, mi felicidad...No quiero alejarme, ni dejar de estar a tu lado, procuraré estar oculto, secreto, pero cuando me digas tú...volveré a decirte que ese lugar que aún me queda en mi vida y en el alma, allí estas tú.
Recuérdame como el mejor amor de tu vida, hazlo como lo hago yo, porque nadie me hará cambiar de parecer, y si una lágrima derramas por mi culpa yo habré soltado un río, y éste fluirá dentro de mí...y esperará impaciente que te unas a mí.
De todo este gran amor, fui yo quién resultó el más afectado, será porque amé sin medida, sin límites y sin tabúes...quise dártelo todo, y que sepas que lo que dije era tan cierto, como haber estado aquí. No tengo mas ilusiones ahora, aprendí mi lección de vida una vez más: a no darlo todo, y no pretender algo por nada...yo sólo trato de ser más tuyo, y admítelo aunque me puedas contener suelo desbordarlo todo.
No te digo nunca adiós, porque no lo será y si queda la esperanza de un quizás, yo volveré a tí. Tenlo por seguro, pues no me arrepiento de nada, y mi amor tampoco, pues entendí que no fue suficiente...si algún día me ves venir por aquel lugar donde te ví, dime tan solo una palabra: lo mucho que me quieres, sólo dime que me amas...tan sólo eso me hace tan feliz, pues a tu lado tuve mi paraíso. A tu lado conocí que entre tú yo sí existe Dios, y al alcanzarte a tí yo soy feliz.
Quédate a mi lado, quédate conmigo esta noche y en el último álito de mi vida, no dejes de tomar mis manos, ni dejar de acariciar mis labios con los tuyos, no dejes por nada del mundo que alguien nos despierte de ese gran sueño tan tuyo y tan mío, pues si la noche me da vida, moriré al amanecer o quedaré a perpetuidad dentro tuyo.
Con todo el amor que te puedo dar y que aún reservo para ti, durante todo el tiempo que tenga por vivir
jueves 1 de diciembre de 2011
Reordenamiento de ambulantes genera nuevos emprendedores
Tras la cita fructífera con nuestro alcalde en la Municipalidad, ellos llegaron hasta el nuevo local, acompañados del subgerente de Desarrollo Económico Local, Luis Esquivel, para conocer sus nuevas ubicaciones. Todos desbordaban de alegría de ver que van a tener un lugar permanente.
Son 38 los informales de la Asociación Virgen de la Puerta que, gracias a las gestiones de la Municipalidad de Cieneguilla, pasarán a la formalidad, a un sitio estable y permanente. Es más, desde mañana arrancan en sus nuevas ubicaciones beneficiándose pues ahí será la FERIA NAVIDEÑA MUNICIPAL 2011.
Entusiasmados y contentos, no dejaron expresar su alegría tras la cita con el alcalde. Comerciantes de diversos productos señalaron que desde mañana expenderán tamboién productos navideños para beneficiarse de la feria.
La vicepresidenta de esa asociación de comerciantes, Lidia Gabriel Créspulo, dijo que entienden la posición del alcalde de querer ordenar el comercio informal, por lo que han aceptado dejar el pasaje para trasladarse a una nueva ubicación y ante la necesidad de trabajar.
Orden es progreso y Cieneguilla avanza con la actual gestión edil.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
